lunes, 28 de septiembre de 2015

PETA mata a animales de sus refugios y no responde cuestionamientos: HuffPost


La asociación PETA sacrificó el año pasado a más de dos mil perros y gatos de su refugio bajo el argumento de que eran no adoptables. Tratándose de una organización que promueve el respeto a la vida animal no hay explicación clara de sus razones. 

Ciudad de México, 28 de septiembre (SinEmbargo/The Huffington Post).– El año pasado, el grupo sin fines de lucro Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) sacrificó más de dos mil perros y gatos en uno de sus refugios de Estados Unidos –y no es del todo claro cómo se tomó la decisión de hacerlo–.

Interesante denuncia contra la "teorica" protectora de animales PETA….


El grupo ha sacrificado tantos animales en sus instalaciones de Norfolk, Virginia, que en 2014 el estado aprobó una ley (SB 1381) que deliberadamente definió a un refugio animales como “una instalación operada con el propósito de encontrar hogares adoptivos permanentes para animales “.

PETA presionó contra ese proyecto de ley, y en un e-mail mandado en julio que salió a la luz pública la semana pasada, un alto ejecutivo del grupo de derechos de los animales argumentó a un legislador de Virginia que no había necesidad en absoluto de que la legislación existiera.

“Siempre hemos encontrado hogares permanentes adoptivos para nuestros animales adoptables, y seguiremos haciéndolo”, escribió Daphna Nachminovitch, vicepresidente de PETA, en un correo electrónico el 24 de julio al senador del estado de Virginia Frank Wagner (R)

.“Nadie está en desacuerdo en que los refugios de animales – públicos y privados– deban tener como finalidad encontrar hogares adoptivos permanentes para animales adoptables. No hay necesidad de un documento de orientación o reglamentos adicionales sobre esto.” (Se enfatiza en el original.)

Que PETA se resista a una mayor atención regulatoria viene como una pequeña sorpresa, dada la preferencia del grupo para la opacidad sobre la transparencia en ciertos asuntos –en particular la cuestión de cómo se decide a qué animales practicar la eutanasia, y por qué se mata a tantos animales cada año.

Estadísticas de un auto-reporte presentado ante la Consejería de Agricultura y Servicios al Consumidor de Virginia muestran que el refugio en Norfolk de PETA recogió mil 606 gatos en 2014, de los cuales mil 536 fueron sacrificados.

A los perros les fue un poco mejor: de los mil 25 rescatados, 788 fueron sacrificados.

PETA no discute las cifras. De hecho, su grupo lo incluye con bombo y platillo en un comunicado de prensa en la lista de sus logros de 2014.

Pero PETA no ha sido tan explícito sobre qué políticas o procesos utilizan, en su caso, al tomar la decisión de practicar la eutanasia. Desde 2014 [...]

The Huffington Post ha pedido a PETA varias veces más información acerca de la forma en que determina que los animales a su cuidado vivirán o morirán.

En cada caso, PETA se ha negado a comentar [...]. No ha respondido en absoluto.

PETA dice que sus cifras de eutanasia reflejan cientos de asesinatos humanos, y que son destinadas a poner fin al sufrimiento de los animales que son –en palabras de un comunicado de prensa en enero–

”Ancianos, salvajes, enfermos, moribundos, agresivos, y de otra manera no adoptables.”

El grupo se describe como un recurso para los propietarios de animales de escasos recursos.

“Más de 500 [de estos animales] fueron llevados a PETA por tutores indigentes desesperados para aliviar su sufrimiento y por otros que habían sido rechazados por lugares en que no matan animales y rechazan los no adoptables con el fin de mantener ‘una tasa alta de salvación de vidas’”, reza el comunicado.

Los métodos del grupo, sin embargo, están lejos de ser claros.

Hay pocos datos disponibles sobre cómo los trabajadores de PETA llegan a la conclusión de que un animal es tan agresivo, está muriendo, es salvaje o se encuentra enfermo y que nunca podrá ser adoptado. HuffPost ha preguntado a PETA si se le hace a cada animal un examen médico y de comportamiento, como es práctica habitual en muchos otros refugios –y de cómo estos exámenes, si tienen lugar, determinan las decisiones de PETA sobre la eutanasia.



El grupo no ha proporcionado dicha información.

HuffPost planteó estas preguntas a PETA de nuevo esta semana, después de la publicación de la carta de Nachminovitch.

En respuesta, Colleen O’Brien, director senior del grupo de comunicaciones, respondió lo siguiente:

“PETA siempre ha servido a las personas de nuestra comunidad que tienen recursos limitados –incluyendo aquellos que no pueden pagar la atención veterinaria, incluso para la eutanasia cuando sus perros y gatos están sufriendo en la vejez o por enfermedad o lesiones.

Estamos allí para los animales agresivos o salvajes rechazados por otros refugios por ser no adoptables. Lo hacemos sin citas, listas, tarifas, o las horas restringidas de espera.

Y salvamos cientos de vidas cada día [...] y esterilizamos a más de diez mil animales al año sin costo o a bajo costo – y hemos curado cerca de 120 mil perros y gatos sólo en una zona.

Por favor [...] echa un vistazo a un artículo de opinión que apareció en The Virginian-Pilot sobre este tema.

Gracias.

“La organización sin duda puede ser su propio peor enemigo”, dice el artículo de opinión de O’Brien citado, un editorial firmado por el consejo de The Virginian-Pilot, un periódico de Norfolk.

“Pero PETA hace un trabajo que nadie más quiere. Algunos otros refugios de la región han hecho la transición a ‘no matar’ [...]. PETA llena un papel que ha sido abandonado por otras organizaciones…

La premisa de que PETA debe ser simplemente como otros refugios de animales y encontrar hogares para todas las criaturas que se necesita, independientemente de su estado físico, no es realista, la idea es imprudente desde una perspectiva de política pública.

Siempre y cuando la gente abandone a sus mascotas y desista de seguirla teniendo; y siempre y cuando otros refugios eligen no aceptar a los heridos, agresivos o salvajes; habrá una necesidad de PETA para hacer lo que hace”, dice el artículo.

Así que O’Brien no respondió una vez más a la solicitud de información.

PETA EN CONTRA DE LA LEY

Muchos críticos de PETA han descrito a la tasa de muertes del grupo como “impactante” e innecesaria.

Robin Robertson Starr, director ejecutivo de la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales en Richmond, Virginia, dijo a HuffPost en marzo que era “muy preocupante” que PETA difundiera continuamente la afirmación de que “animales viejos, enfermos y heridos” no podrían se adoptados, puesto que lo son.

La legislatura de Virginia y gobernador parecían compartir ese punto de vista y dijo que tales argumentos eran inaceptables.

El Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Virginia tiene la facultad de interpretar y aplicar la ley SB 1381 que obligará a PETA a reducir su matanza y aumentar sus esfuerzos para encontrar hogares para los animales.

“Para una organización como PETA, cuyo promedio de matanza de animales de compañía que tienen en su refugio supera el 90 por ciento, este proyecto de ley que plantea una amenaza”, escribió el patrocinador del proyecto de ley, el senador estatal de Virginia Bill Stanley (R), en una columna de opinión en marzo.

“PETA no funciona como un refugio de animales privada con el propósito de encontrar hogares adoptivos permanentes para los animales”.

La ley debía entrar en vigor el 1 de julio, pero todavía se está redactando.

LA HABITACIÓN DE LA EUTANASIA

En marzo, un reportero de Religion News Services visitó el refugio de PETA en Norfolk, Virginia, mientras Virginia estaba considerando la ley SB 1381 y PETA estaba en una campaña para detener la legislación.

El reportero, Lauren Markoe, vio la sala de la eutanasia de la vivienda y parecía impresionado. Puso fin a su historia con estas observaciones:

“La clínica de la eutanasia es en la planta baja. Hay una habitación pequeña, suavemente iluminada por una lámpara de pie.

Un cartel está montado encima de la mesa de operaciones acolchada donde los animales reciben sus inyecciones letales. Muestra tres perros que el personal de PETA han atendido, y dice así:

‘Esta sala es territorio sagrado. Deja el estrés y los problemas en la puerta.

Aquí, sólo importa que servimos a los animales.

Para ellos, tu tacto suave y palabras amables serán probablemente su principio y su final’”.

Fuente: Arin Greenwood / SinEmbargo

http://www.sinembargo.mx/28-09-2015/1497227
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